El contenido que ya tienes grabado, trabajando en el segundo buscador más usado del mundo.
Lo que falta es ponerlo a trabajar donde la gente busca.
del contenido ya está grabado, editado y validado por tu audiencia
es lo que vive un vídeo en TikTok o Instagram antes de desaparecer
de coste de producción para empezar a publicar en YouTube
Cada vídeo que publicas es una inversión que caduca en dos días. En YouTube esa misma pieza sigue trayendo visitas meses o años después, porque no se consume en un feed: se encuentra en un buscador.
Tu web y tu vídeo compitiendo por el mismo cliente, en la misma pantalla.
Tres de los primeros resultados, tuyos.
Un post de Instagram no aparece en Google. Un vídeo de YouTube sí, y con miniatura, título y duración, que es exactamente lo que hace que la gente haga clic.
Por eso el trabajo no es subir vídeos: es escribirlos para que se encuentren.
Elegimos los vídeos que mejor han funcionado y los que responden dudas que la gente busca.
Agrupamos varios cortos en uno más largo por temas, con entrada y cierre.
Título, descripción, palabras clave y capítulos por minuto para que Google lo encuentre.
Miniatura diseñada a medida, calendario mensual e informe de resultados.
El pie de foto de Instagram está escrito para alguien que ya te sigue. El título de YouTube está escrito para quien esta noche busca en Google si puede evitar una operación. Es el mismo vídeo, pero solo uno de los dos lo encuentra.
Dos clientes, dos redes de origen, el mismo proceso y el mismo resultado.
Clínica de fisioterapia y tratamiento de hernia discal y artrosis, con más de 300.000 seguidores entre todas sus redes. Inventariamos 79 vídeos de su Instagram, los agrupamos en listas por tratamiento y montamos el canal con miniaturas propias.
Tienda esotérica con 27.400 seguidores. El mismo proceso, en un negocio mucho más pequeño y desde otra red: 40 vídeos catalogados y un canal completo montado con su contenido real. No hace falta ser una marca grande para que salga a cuenta.
Si publicas vídeo con regularidad, tienes un canal de YouTube esperando. La red de la que venga es lo de menos.
No te pedimos que te imagines el canal. Te lo enseñamos montado.
Antes de que decidas nada, montamos una previsualización real de tu canal:
Te llega por un enlace. Se abre en el móvil.
Nosotros sí, porque el trabajo de verdad está en saber qué hacer con tu contenido, no en enseñarlo.
Criterio editorial, estructura del canal y selección del primer lote.
Diseño del canal, listas por temas y configuración para monetizar.
Los diez primeros vídeos optimizados, con miniatura propia.
2-3 vídeos por semana, calendario, informe y ajuste de estrategia.
| Qué incluye | En qué consiste | Frecuencia |
|---|---|---|
| Puesta en marcha | Diseño del canal, listas por temas, descripción y configuración | Una vez |
| Selección de vídeos | Elegimos los mejores de tu archivo para cada mes | Mensual |
| Preparación de cada vídeo | Título, descripción, palabras clave y capítulos | Por vídeo |
| Miniatura a medida | Diseñada con tu marca, pensada para que hagan clic | Por vídeo |
| Calendario de publicación | Planificado con un mes de antelación | Mensual |
| Informe de resultados | Suscriptores, visitas e ingresos, explicados claro | Mensual |
| Ajuste de estrategia | Revisamos qué funciona y corregimos el rumbo | Trimestral |
Lo que paga la publicidad de YouTube por cada 1.000 visitas, según el sector.
Los sectores de bienestar, joyería y minerales pagan por encima de la media porque su público compra precisamente eso, y a los anunciantes les interesa llegar a él.
Cogemos los vídeos que una empresa ya tiene publicados en TikTok o Instagram y con ellos montamos su canal de YouTube: seleccionamos las piezas, agrupamos los vídeos cortos en otros más largos por temas, escribimos títulos y descripciones optimizados para búsqueda, diseñamos las miniaturas y publicamos con un calendario mensual.
Sí. El proceso es el mismo venga el contenido de donde venga. Hemos montado canales partiendo de Instagram y partiendo de TikTok, con el mismo resultado. Lo único que importa es que exista un archivo de vídeo con volumen y que aparezca una persona hablando a cámara.
Con un archivo de unos cien vídeos publicados hay material de sobra para arrancar un canal y sostener un calendario de dos o tres publicaciones por semana durante varios meses.
YouTube exige 1.000 suscriptores y 4.000 horas de visualización en doce meses, o bien 1.000 suscriptores y 10 millones de visualizaciones de Shorts en noventa días. Publicando de forma constante suele alcanzarse entre el sexto y el décimo mes, y antes si la cuenta de origen ya tiene audiencia.
Sí. Antes de que decidas nada montamos una previsualización real de tu canal con tus propios vídeos, tus visualizaciones y fechas verdaderas, y las miniaturas y títulos que propondríamos. Te llega por un enlace y se abre en el móvil.
Nooria Marketing Technologies trabaja con empresas de toda España y del resto de países de habla hispana. El servicio es íntegramente en remoto.