Antes de publicar cualquier web o aplicación construida con ayuda de IA, hay una lista corta de cosas que merece la pena comprobar. No hace falta ser programador para entender qué se está preguntando en cada punto —lo que sí hace falta es que alguien las compruebe de verdad antes de lanzar, no después de que algo falle.
Antes de publicar: la revisión de diez minutos que evita el problema más común
Pide expresamente que alguien revise si hay claves, contraseñas o credenciales visibles en el código que carga la página —la clave de la base de datos, de la pasarela de pago, de cualquier servicio conectado. Es el fallo más habitual y el más fácil de comprobar: se abre el código fuente que ve el navegador y se busca cualquier cosa que parezca una clave de acceso. Si aparece algo ahí, no debería.
Comprueba quién puede entrar donde no debería
Cualquier zona privada —panel de administración, gestión de pedidos, área de usuarios registrados— tiene que exigir usuario y contraseña antes de mostrar nada, no solo esconder el enlace. Prueba a escribir directamente la URL de esas zonas sin haber iniciado sesión: si entras igualmente, hay un problema. Y no vale con que “nadie sepa esa URL”: si existe, alguien la puede encontrar, sea buscando o sea probando URLs habituales.

Prueba los formularios como lo haría alguien con malas intenciones
En cada formulario —contacto, registro, búsqueda, comentarios— introduce algo que no sea el tipo de dato esperado: texto donde se espera un número, símbolos raros donde se espera un nombre, un texto muy largo donde se espera una frase corta. Un formulario bien construido rechaza o limpia esos datos sin romperse. Uno mal construido, los acepta y los guarda tal cual, lo que abre la puerta a que alguien inserte algo malicioso más adelante.
Verifica que hay copia de seguridad, y que funciona de verdad
No basta con que exista una copia de seguridad, tiene que estar comprobado que se puede restaurar a partir de ella. Muchos proyectos descubren que su backup llevaba meses fallando en silencio justo el día que lo necesitan. Una comprobación real —restaurar la copia en un entorno de prueba, aunque sea una vez— vale más que confiar en que “debería estar funcionando”.
Y si nada de esto te suena, pide ayuda antes de publicar
Esta lista cubre lo más básico, no sustituye una revisión técnica completa. Si has construido tu proyecto con ayuda de inteligencia artificial y ninguno de estos cuatro puntos te resulta familiar, es más rápido y más barato pedir que alguien lo revise antes de publicarlo que arreglarlo después de un problema. Nuestro servicio de mantenimiento y revisión incluye exactamente este tipo de comprobación. Si quieres que le echemos un ojo antes de que salga a producción: cuéntanos tu proyecto.
Preguntas frecuentes
¿Puedo hacer esta revisión yo mismo sin conocimientos técnicos?
Los dos primeros puntos —buscar claves visibles y probar el acceso a zonas privadas— los puede intentar cualquiera con algo de paciencia, aunque sin garantía de encontrar todo. Los formularios y las copias de seguridad ya requieren algo más de criterio técnico para interpretar bien el resultado, así que conviene que los revise alguien con experiencia.
¿Cuánto tiempo lleva esta revisión antes de publicar?
Para un proyecto pequeño, una revisión básica de estos puntos lleva entre un par de horas y un día, dependiendo de la complejidad. Es tiempo que se recupera de sobra comparado con lo que cuesta gestionar una fuga de datos después de publicar sin revisar.
¿Esta checklist sirve también para webs que ya llevan tiempo publicadas?
Sí, sirve igual para una revisión posterior, no solo antes del lanzamiento. De hecho, es recomendable repetirla periódicamente, no solo una vez, porque las dependencias y configuraciones cambian con el tiempo aunque el resto de la web no se toque.